lunes, 20 de julio de 2009

Jane Austen

El Mundo de Jane


Jane Austen (1775-1817) es considerada una de las fundadoras de la novela moderna, y aún después de 200 años, sus obras siguen asombrando por la perfecta construcción de las tramas, la profundidad en el análisis psicológico de los personajes, y el desarrollo de la historia, que trabaja con la exactitud de un mecanismo de relojería.



Se ha comparado a Jane Austen con Shakespeare y Henry James. Walter Scott decía que no había conocido a un escritor de mayor talento. Lo cierto es que al margen de tales elogios, su obra ha vencido sin dificultad el paso del tiempo. De igual forma asombra la naturalidad con la que esta escritora cuenta sus historias, una naturalidad que la acerca al lector, tanto, que a veces parece que es alguien contemporáneo nuestro que mira hacia el pasado, más que alguien que nos habla desde allá.



Austen nos hace sentir la extrañeza y el milagro de la literatura, esa extrañeza de un mundo tan distinto y lejano al nuestro y que de pronto se descubre ante nosotros tan asombrosamente cercano. Esto se debe, sin duda, a que sus novelas no tratan sólo de cómo las personas consiguen unir sus vidas con aquellos a quien aman, por muy difícil que sea, se diría que bajo esta aparente peripecia existe algo mucho más profundo, que sirve para contar de qué difícil manera se confrontan los anhelos con las posibilidades verdaderas de poder satisfacerlos, esa lucha constante entre la realidad y el deseo.



Sentido y Sensibilidad (1811) y Orgullo y Prejuicio (escrita por Jane a los 21 años y publicada por ella misma en 1813 , firmándola con un seudónimo ) son las que más elogios han recibido por su visión irónica de las relaciones entre el individuo y la posición social.



Mansfield Park (1814), Emma (1816), La Abadía de Northanger y Persuasión, estas dos últimas publicadas después de su muerte en 1818, completan la obra de la autora, una obra que se ha mantenido siempre en un lugar de privilegio en los gustos de lectores y especialistas.







Los Hombres de Jane Austen



¿Nadie mejor que una mujer puede escribir sobre la vida y sentimientos de las mujeres?



Más que discutir sobre este tema, bastaría con mencionar las pruebas que nos pueden convencer en literatura, aquellas obras de ficción que nos han demostrado que ha habido hombres capaces de recrear el universo femenino, un universo bastante alejado del suyo. Detrás de Madame Bovary, Ana Ozores o Fortunata, están las miradas de aquellos escritores que supieron salvar esa distancia, y se pusieron en el lugar de aquellas con respeto y perspicacia; dependiendo de un mundo completamente masculino y esclavas en muchos casos de ellos, pero a pesar de esa condición social inferior, poseedoras de una esencia rica y secreta siempre.



Pero hay obras como las de Jane Austen que me hacen dudar de si todo puede ser contado por cualquiera.



¿No es acaso el talento del escritor el saber ponerse en el lugar del otro?



¿O es que en momentos históricos sólo es capaz de darnos esa experiencia, quien la está sufriendo en carne propia?



Es aquí que me detengo para hablar de mi novela favorita, su obra maestra, Orgullo y Prejuicio. La primera vez que la leí (poco más de un año) me atrapó de tal manera que desde entonces no he dejado de leerla, la he leído tantas veces que podría decir que ha pasado a formar parte de mi esencia como ser humano; y aún no puedo entender cómo he pasado tantos años de mi vida sin haber leído a Austen, algo inaudito si eres alguien que disfrute del placer de leer. cosa que por causas y azares del destino tuve la suerte de remediar. No me considero una experta en el tema ni mucho menos, pero creo yo, digo, que toda mujer que se respete como tal debería leer a Austen, y porque no decirlo, todo hombre también, ya que las obras de Austen __según especialistas__se encuentran a un abismo de ser consideradas como novelas cursis.



"Es una verdad universalmente reconocida, que un hombre soltero poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa...." es así como la autora dá inicio a una de las historias más románticas de todos los tiempos; Orgullo y Prejuicio ha servido de inspiración para innumerables comedias románticas de nuestra época, cuyo idilio se ha convertido en la más clásica batalla entre los dos sexos jamás descrita.



Esta novela está escrita desde dentro de la experiencia que se cuenta, y es posible que la naturalidad sorprendente con la que está contada, venga no sólo de una gran narradora, sino que la cuenta alguien que está viviendo la misma vida de los personajes que aquí aparecen. Una vida sin herencia después de la muerte del padre, dependiente del favor que le otorgaran sus hermanos varones o la gracia de lograr un matrimonio conveniente sin contemplar siquiera los sentimientos de la hija. Inmersa desde pequeña en este tipo de diálogos femeninos y siendo como fue una gran observadora, Austen supo hacer de su experiencia doméstica la fuente de la que manaban sus argumentos.



Jane Austen escribió una y otra vez sobre el destino de las mujeres, ese destino que a veces choca brutalmente contra sus deseos, escribió sobre la inteligencia de las mujeres, bueno, de algunas, pero está claro que en esta novela, el personaje femenino fundamental es el más inteligente. Escribió muchas veces sobre el anhelo de las mujeres sensibles de encontrar al hombre ideal, aquel hombre que responda a los principios de la pasión y que con el tiempo pueda llegar a ser un gran compañero en la vida.



No es el mejor destino para una mujer el quedarse soltera__ni siquiera para Jane que nunca se casó__pero tampoco lo es para Elizabeth Bennet, la heroína de Orgullo y Prejuicio, el pasarse la vida junto a un tipo patán, desconsiderado, falto de sensatez y poco interesante a la hora de conversar, que es algo que les gusta mucho a los personajes de esta historia.



Quien lea esta obra no sólo queda prendado del atractivo que irradia el personaje de Lizzy (Elizabeth) por inteligente y vivaz, y de su hermana Jane, bella y discreta; también los hombres de esta novela tienen una complejidad demasiado interesante. Hay dos de ellos, Darcy y Wickham; Darcy el huraño, el arrogante, el antipático, el que parece preso de un orgullo que le hace mirar a los demás por encima del hombro; y Wickham, sociable, encantador, divertido y víctima de una injusticia que lo dejó sin herencia; cada uno de ellos lleva consigo su misterio... pero hay uno de ellos de los que se puede decir que es considerado el personaje masculino más amado de la literatura inglesa, y ésto me lleva a preguntarme ¿qué sentía Jane Austen al crear a sus personajes? acaso ellos respondían al impulso de sus propios deseos?



¿Porque los hombres de Jane Austen nos resultan tan apasionadamente atractivos? o es que sólo el corazón de una mujer puede conocer la complejidad del mismo?



Al principio decía de si era posible que esta misma historia tal y como está contada desde el corazón de la que sabe lo que es esperar a alguien que la elija entre otras mujeres, lo que es escuchar siempre los deseos de los varones antes que los propios, lo que es ser dependiente de ellos y obediente, cuya única fuerza es su astucia e inteligencia y que conoce el misterio del hombre ideal, ¿es posible, digo, imaginar que esta misma historia estuviera narrada con igual autenticidad si la hubiera escrito un hombre? Pues aquí les dejo esta novela para los que la hayan leído y a los que no, pongan remedio a esa falta, y tras la maravilla que les ha de proporcionar su lectura, y que de seguro como a mi, les acompañará mucho más allá, busquemos juntos respuesta a ésta y otras preguntas en este Salón de lectura.















*fragmentos extraídos de Punto de lectura.



8 comentarios:

GRACHULA dijo...

hola!!!!!!!!cómo estás????me encanta tu blog!!!
comparto con vos el amor por MM y por jane austen.
cuando leí el libro y vi las distintas interpretaciones de sus obras,note mucho dolor en las palabras de jane por lo que ella seguramente vivió en su época en cuanto a su "realización" como mujer a través del matrimonio.
absolutamente desgraciada esa época para las mujeres de todos los estratos sociales.
pasaré a menudo.me llevo tu link
abrazossosssssss

Mamen dijo...

¡¡Hola Lady Darcy!!

Has creado un precioso blog, felicidades. Tenemos muchas cosas en común nuestro amor por Jane Austen y MM, pero bueno que te voy a explicar, tú ya los sabes. Te iré visitando a menudo.

Besitos para ti

lady Darcy dijo...

Hola chicas
gracias por pasar. Es cierto, muy difícil la vida de las mujeres en esa tiempo, muy dependiente de los varones, pero Jane supo revelarse frente a eso con inteligencia y carácter, y eso se refleja en su vida, digno de admirar para aquella época.

paty dijo...

Hola Darcy:
Te felicito por el blog, esta genial,se ve que estas apasionada con Orgullo y Prejuicio, estoy empezando a leerlo te hago llegar mis comentarios prontito, haber si me apasiono como tú.
Seria genial si puedes colgar Genoveva de Brabante, es un libro único que deseo volver a leer,de seguro que te gustaría lo leí cuando era pequeña.
Besitos
Patty

Fernando dijo...

Hermosa iniciativa, Darcy.
Creo que es el talento de quien narra, y no que sea hombre o mujer, es lo que realmente determina que una historia y los personajes que la protagonizan sean atractivos y perduren en la mente de los lectores. En el caso de Austen, su talento abarcaba la capacidad de crear grandes personajes de ambos sexos, además de historias universales, admiradas en cualquier tiempo o espacio.
Un saludo.

lady Darcy dijo...

Hola Fernando, Interesante tu punto de vista, sin duda alguna, Jane Austen fué una escritora de incalculable talento.
Paty me alegro que hayas empezado a leerla, estoy segura que la vas recordar toda tu vida. en cuanto a tu pedido prometo también trabajar en eso.

Guacimara dijo...

Encantadora entrada. Seguiré paseando por aquí ya que soy otra seguidora de Jane Austen y MM.
Un saludo.

L. Fernández dijo...

Hermosisima entrada!! Como adoradora de Jane Austen que soy te digo que me encantó. Saludos